Con la pandemia del COVID-19, restaurantes y cafeterías en el mundo entero se enfrentan a un desafío considerable, independientemente del tamaño de sus negocios.
Dependiendo las medidas que se tomen, puede que se vea obligado a cerrar su sucursal durante un par de semanas o incluso meses.
Como mínimo, cabe la posibilidad de que tenga que limitarse a la entrega de domicilio, o que se vea obligado a hacer recortes. Tendrá que tomar decisiones rápidas, y a menudo difíciles, pero si navega esta situación con aplomo y de manera estratégica, le será mucho más fácil superar esta crisis sin que su negocio sufra demasiado.
La rápida propagación de este virus significa que la situación está cambiando constantemente. Aunque se mantengas al tanto de las últimas noticias sobre el virus a través de las redes sociales y sus medios de comunicación favoritos, le recomendamos que también le preste atención a los comunicados que publiquen los organismos gubernamentales, así como seguir lo que dicen los expertos de la industria gastronómica.
Con los gerentes de su negocio, debe intentar desarrollar un plan de acción para los siguientes 2, 3, o 6 meses, contemplando cada posible escenario de menor a mayor gravedad, para intentar hacer todo lo posible por mantener su negocio a flote. Aquí le presentamos un par de consejos para ayudarle a preparar su negocio.
El brote de coronavirus puede poner en riesgo la salud de un gran número de empleados del sector gastronómico, ya que pasan mucho tiempo expuestos al público. Es por esto que debe darles instrucciones precisas para mantenerse sanos y para que sus clientes se sientan seguros.
Defina un plan de acción, ahora más que nunca Sus empleados deben atenerse a los protocolos de sanidad y seguridad, para que sus acciones no perjudiquen a la clientela, y para que ellos mismos puedan mantenerse sanos durante esta crisis.
Si el gobierno declara cuarentena para guarderías y colegios, puede que algunos miembros de su equipo se vean obligados a quedarse en casa para cuidar de sus hijos. Si ve que empieza a recibir menos flujo de clientes, y sus empleados tienen disponibilidad reducida, puede que le interese ajustar las horas de apertura.
Evidentemente sus empleados se sentirán preocupados si decide reducir el número de horas que su restaurante está abierto al público. Deberá buscar soluciones creativas para tranquilizar al personal: por ejemplo, algunos de sus meseros podrían trabajar de repartidores.
La mayoría de restaurantes y cafeterías son considerados zonas de alto riesgo para el contagio de enfermedades, al igual que los cines, los estadios deportivos, y los colegios. Por lo tanto, deberá demostrar que está tomando todas las medidas posibles para que su sucursal no suponga un riesgo de infección para sus clientes.
La revista QSR ha publicado una encuesta que muestra cómo se sienten los consumidores en los Estados Unidos sobre el COVID-19. Como podrás ver, sus clientes se fijan mucho en la higiene de tu restaurante y las medidas de saneamiento que toman sus empleados.
Si sus clientes ven que sus meseros están limpiando y desinfectando mesas, y que llevan puestos guantes y máscaras, esto les ayudará a sentirse más tranquilos. Pídale por ejemplo a uno de sus meseros que le abra la puerta a los clientes, y así no tendrán que tocar el pomo de la puerta.
Lo más importante es seguir las pautas y directrices que haya dictado el gobierno o autoridad local. Por ejemplo, la Secretaría de Turismo de Jalisco ha recomendado que los restaurantes reduzcan su aforo un 25% y que se mantenga distancia entre mesas. Manténgase al tanto de las decisiones que toma la Secretaría de Salud para poder planear mejor para el futuro.
Si su sucursal se encuentra en una zona de alta concentración de población, es probable que la mayoría de los consumidores empiecen a encargar comida a domicilio y a frecuentar cada vez menos los restaurantes y cafetería de su zona.
Puede usar servicios como Rappi o UberEats, pero las comisiones que cobran limitarán sus ganancias si la mayoría de las ventas son a través de estos servicios. Es posible que estas compañías empiecen a reducir sus comisiones, pero recomendamos que también considere, si es viable, usar sus propios empleados como repartidores.
A partir del 13 de marzo, la compañía estadounidense GrubHub ha cancelado el el cobro de comisiones a cualquier restaurante que se vea afectado por el coronavirus.
En cualquier caso, tanto las grandes compañías de reparto a domicilio como los repartidores de pequeños restaurantes están usando cada vez más protocolos anticontagio para evitar la transmisión del virus, por lo que sus clientes esperarán que usted también tome estas precauciones.
En muchos países la industria gastronómica se enfrenta al peor de los casos, con el cierre completo de restaurantes y cafeterías por un mínimo de dos semanas. Estas circunstancias ponen en riesgo el trabajo de muchísimos empleados en este sector, y debe tomar medidas para reducir su impacto.
Si el gobierno empieza a tomar medidas cada vez más drásticas, y cabe la posibilidad de cerrar todos los restaurantes en la zona, sugerimos que siga estos pasos:
Muchos gobiernos han decidido ofrecer ayuda a los negocios más afectados por la crisis. Averigüe si puede obtener un préstamo con una tasa de interés baja o si cumple los requisitos para recibir una exención fiscal. Para amortiguar el impacto de los meses que tenga que pasar con su negocio cerrado o realizando solamente entregas, puede intentar los siguiente:
En cualquier caso, es muy probable que vea una reducción en el volumen de ventas. El impacto que el COVID-19 vaya a tener sobre su negocio dependerá de muchas circunstancias que están fuera de su control, pero en su mano está la habilidad de mitigar el impacto de esta crisis y de asegurarse que su negocio está en buenas condiciones cuando todo vuelva a la normalidad.